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Mostrando las entradas etiquetadas como Sexualidad

Siento y creo desde mi energía sexual

🔥 Hubo un momento en mi vida en el que pensaba que la sexualidad era solo lo que pasaba en la cama. Creía que se reducía a encuentros físicos, a lo que se hace con otro. Y por mucho tiempo me quedé ahí, como si la sexualidad no tuviera nada que ver con mi día a día, con mis emociones o con mi creatividad. ✨ Hasta que un día lo entendí: mi sexualidad no estaba fuera de mí, siempre había estado dentro. Esa fuerza que me impulsa a moverme, a crear proyectos, a hablar con pasión, a bailar, a reír con ganas, a mirar la vida con deseo… esa es mi energía sexual. 🔥 La sexualidad es la energía más pura de vida. No se limita a la genitalidad ni a un momento íntimo con alguien más, es la corriente que atraviesa todo lo que hago. Cuando la niego o la reprimo, me siento apagada, seca, sin brillo. Cuando me permito sentirla, reconocerla y honrarla, me expando, florezco y me siento más viva que nunca. ✨ Aprendí que mi sexualidad es también cómo me visto para mí, cómo me hablo frente al espejo, c...

Mi sexualidad soy yo

🌑 Del caos también se nace. Y yo nací de un caos profundo: no me gustaba mi pelo, ni mi cuerpo, ni mi voz. Cada vez que me miraba en el espejo encontraba una excusa para rechazarme. Y cuando no te aceptas, no importa cuánto sonrías hacia afuera, adentro estás vacía. Así de simple: sin amor propio, no hay autoestima; sin autoestima, tus relaciones son un reflejo de carencia. 🔥 Por años creí que mi sexualidad empezaba con otra persona, con el deseo del otro, con el contacto externo. Me equivocaba. Descubrí que mi sexualidad empieza adentro: en cómo habito mi piel, en cómo respiro dentro de mi cuerpo, en cómo me digo “sí” en lugar de “no” cada vez que me miro. No se trata solo de placer físico, se trata de aceptación, de dignidad y de presencia. 💔 Cuando yo me rechazaba, buscaba afuera validación: que me dijeran “eres bonita”, “eres deseable”, “te amo”. Pero todo eso se caía como arena entre las manos, porque yo misma no lo creía. Fue al aceptar mis cicatrices, mi voz, mis curvas, ...