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Mi sexualidad soy yo


🌑 Del caos también se nace. Y yo nací de un caos profundo: no me gustaba mi pelo, ni mi cuerpo, ni mi voz. Cada vez que me miraba en el espejo encontraba una excusa para rechazarme. Y cuando no te aceptas, no importa cuánto sonrías hacia afuera, adentro estás vacía. Así de simple: sin amor propio, no hay autoestima; sin autoestima, tus relaciones son un reflejo de carencia.

🔥 Por años creí que mi sexualidad empezaba con otra persona, con el deseo del otro, con el contacto externo. Me equivocaba. Descubrí que mi sexualidad empieza adentro: en cómo habito mi piel, en cómo respiro dentro de mi cuerpo, en cómo me digo “sí” en lugar de “no” cada vez que me miro. No se trata solo de placer físico, se trata de aceptación, de dignidad y de presencia.

💔 Cuando yo me rechazaba, buscaba afuera validación: que me dijeran “eres bonita”, “eres deseable”, “te amo”. Pero todo eso se caía como arena entre las manos, porque yo misma no lo creía. Fue al aceptar mis cicatrices, mi voz, mis curvas, mi historia, que entendí: sanar no es olvidar, es recordar quién soy en lo más profundo. Ahí empezó mi sexualidad real: no en el sexo, sino en el reconocimiento de mi cuerpo como mi casa, no como una prisión.

⚡ Hoy te lo digo directo: tu sexualidad no está en la mirada del otro, está en la tuya. No está en cuánto gustes, sino en cuánto te aceptas. Si no eres capaz de habitar tu cuerpo sin vergüenza, nunca vas a poder vivir tu sexualidad como una fuerza, siempre será una deuda. Pero cuando te dices “sí”, cuando dejas de pelear contigo, todo cambia. Tu energía se enciende, tu cuerpo se vuelve aliado y tu sexualidad deja de ser un tabú para convertirse en poder.

🌹 Empieza contigo. Mírate hoy mismo al espejo y, en vez de buscar defectos, reconoce que ese cuerpo es tuyo, que merece respeto y deseo, que es el vehículo de tu vida. No busques primero que alguien más te ame: ámate tú. Tu sexualidad no se activa afuera, nace adentro. Y la tuya está esperando que empieces a reconocerla.

 

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